El signo funciona como un imagotipo, ya que combina un isotipo y el nombre de la marca, pudiendo ambos elementos utilizarse de manera independiente. El isotipo se construye a partir de las letras L y R, iniciales de López & Rojas, integrándolas en un único símbolo compacto y fácilmente reconocible.
La construcción busca transmitir unión, solidez y profesionalismo. La integración de las dos iniciales evita que funcionen como elementos aislados y las convierte en una unidad visual, estableciendo una relación directa con los apellidos que conforman el nombre del estudio. La geometría limpia y los trazos de apariencia continua aportan una sensación contemporánea y ordenada, favoreciendo además su reconocimiento en diferentes aplicaciones.
La versión principal se presenta en blanco sobre un degradado rojo, generando un contraste definido y una presencia visual sólida. Para aplicaciones sobre fondos claros se desarrolló la versión positiva, con el isotipo en degradado rojo y la denominación en gris. El sistema contempla además una composición vertical y una versión horizontal, permitiendo adaptar el imagotipo a distintos espacios y soportes de comunicación.